Se puede evaluar el grado de prudencia de una persona, a través de la manera en que se habla o la forma en que se actúa en un momento de presión o aun cuando haiga tranquilidad. hablar mal o criticar a una persona crea un entorno molesto y nada agradable, pues puede causar un efecto negativo o un mal entendido, causa separación, odio y desconfianza.
Debemos siempre tener en cuenta que debemos pensar, callar y reflexionar muy bien antes de hablar, pues lo que digamos debe ser cosas valiosas que edifique o ayuden, y no que puedan molestar o dañar a una persona. la lengua aunque es un musculo muy pequeño puede causar grandes heridas. por lo mismo debemos pensar muy bien antes de hablar.
El ser humano siempre va a buscar un verdadero amigo, alguien en que pueda confiar, a aquel que le aconseja, que le escucha, que no cuanta lo se le dice, que le ayuda y no le juzga. La imprudencia puede destruir hasta las amistades mas antiguas, la confianza mas arraigada y aun puede causar alejamiento y amargura.
Podemos ver que la prudencia es muy importante en cualquier lugar, siglo, tiempo pues aun en la Biblia nos habla de la prudencia " Nadie se engañe a si mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio" 1 Corintios 3:18
Muy buen artículo. Lástima de las faltas "haiga"...eso le resta credibilidad.
ResponderEliminarIgual quede con esa duda...!
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